Sunday, May 29, 2005

¿QUE ES UN ATEO INNATO?

 
           Un ateo innato es aquella persona cuyas características de Curiosidad, Inteligencia y Valor le permiten vivir su vida plenamente sin la necesidad de recurrir a seres imaginarios todo-poderosos.

             Los seres imaginarios son cualquier ente creado por la imaginación de uno mismo o de otros y son conocidos como dioses, duendes, elfos, demonios, chupacabras, superhéroes, gnomos, trasmigrantes etc. etc. etc. Un distingo de los seres imaginarios es que son capaces de hacer proezas que desafían el conocimiento humano y las leyes de la ciencia.

             Existe una creencia generalizada de que lo que es innato es genético y lo que es genético es inevitable. Las características de Curiosidad, Inteligencia y Valor son innatas en el mismo sentido en que el ser humano nace con toda la “infraestructura” física e intelectual para hablar y que en el transcurso de unos cuantos años puede aprender uno o varios lenguajes dependiendo de la cultura en donde crezca, de la misma manera, nacemos con la Curiosidad, Inteligencia y Valor y las podemos desarrollar a su máximo o reprimir e inhibirlas a su mínima expresión, dependiendo de la cultura en donde crezca.

             El ser ateo innato no implica necesariamente genialidad o valentía, sino que simplemente es una persona que puede vivir la vida plenamente, sin la necesidad del apoyo de seres imaginarios todo-poderosos; que puede reconocer y soportar que está en este mundo por el azar y sin ningún propósito especial determinado por alguien que no sea él mismo; que su vida esta determinada exclusivamente por sus propias fortalezas y debilidades, por el medio ambiente y el azar.

             El escéptico solo se atreve a no creer en los seres imaginarios, el agnóstico solo se atreve a decir que su conocimiento es muy limitado para comprender a los seres imaginarios, pero ambos dejan la puerta abierta para admitir la posibilidad de que los seres imaginarios existan físicamente. Solo el ateo innato tiene la capacidad para rechazar categóricamente la existencia física de los seres imaginarios.

             La soledad del ateo innato es profunda y terriblemente comprometedora, y no me refiero a que no tenga familiares y amigos sino a la soledad de su SER. La sol-edad es la edad del sol del ateo innato, en sus profundidades se develan verdades que solo él es capaz de soportar.

             Su realidad es implacable, contundente y demoledora, ya que no existe el consuelo ficticio de una oportunidad adicional después de morir.

             Sus propósitos implican una responsabilidad ineludible y que si no los cumple no puede aceptar que fueron por los designios de los seres imaginarios.

             El refugio o bunker del ateo innato(sistema nervioso) debe ser formidablemente resistente y compacto, de tal forma que pueda soportar y superar su soledad, su realidad y las consecuencias de sus propósitos, durante todas las crisis de su vida. Cualquier persona puede decir que es ateo innato, pero solo los ateos innatos son los únicos que pueden serlo.

1 comment:

Anonymous said...

en lo unico en que creo es en mi mismo pues soy el actor de mi vida sin necesidad de tener que creer en que existe un guion preestablecido escrito por un dios imaginario