TEODEPENDENCIA
¿ERES ATEO O TEODEPENDIENTE EN SERES SUPERIORES? SI TIENES LA SUFICIENTE CURIOSIDAD, INTELIGENCIA Y VALORvalente PARA CONOCERTE A TI MISMO, NAVEGA POR ESTE BLOG PARA ENCONTRAR LA ASOMBROSA RESPUESTA.
Wednesday, December 31, 2025
EL TEMOR A DIOS: UNA ANSIEDAD MAL INTERPRETADA
En este sentido, el dios del teodependiente no es el origen del temor, sino su anestésico emocional. No es el causante de la ansiedad, sino el instrumento psicológico que la apacigua. El teodependiente no teme realmente a su dios; lo necesita. Y lo necesita porque ese dios cumple una función reguladora: reduce el miedo, contiene la angustia y restaura un equilibrio emocional que la mente, por sí sola, no logra sostener.
Sin embargo, aquí se manifiesta una imposibilidad fundamental, formulada por el Corolario de la preexistencia subjetiva:
el teodependiente no puede aceptar que su dios surge de un instante neuropsicológico específico, activado por una crisis vital concreta. Para él, la divinidad no aparece, sino que preexiste. Siempre estuvo ahí. Siempre fue externa. Siempre fue anterior a su miedo.
Aceptar que su dios es una creación psicológica nacida de un desbordamiento emocional implicaría desmontar la función protectora que ese mismo dios cumple. Reconocer su origen interno equivaldría a retirar el andamiaje que sostiene su estabilidad emocional en los momentos de mayor vulnerabilidad. Por ello, la mente teodependiente vela ese origen, lo oculta incluso a su propia conciencia y lo transforma en una verdad incuestionable: la eternidad y exterioridad de la divinidad.
Así, el temor a dios resulta ser, en realidad, el temor a quedarse sin él. No se teme al castigo divino, sino al vacío que quedaría si la figura protectora se revelara como una creación interna. La divinidad, vivida como preexistente y trascendente, garantiza su eficacia simbólica; su origen psicológico, de ser reconocido, la volvería frágil, contingente y, por tanto, inútil como refugio.
En consecuencia, el dios del teodependiente permanece inaccesible a la introspección crítica no por ignorancia, sino por necesidad psicológica. La preexistencia subjetiva no es una tesis teológica, sino una estrategia de supervivencia cognitiva: solo un dios que “siempre estuvo ahí” puede seguir calmando aquello que la mente no se atreve —o no puede— enfrentar por sí misma.
Apelando a Epicteto, el teodependiente se siente libre porque dejó de ser esclavo de las crisis de la vida (misterios de dios), pero quedó esclavizado al dios que desconoce y venera por necesidad. He ahí la explicación del porqué el teodependiente no sabe del origen de su dios, ni poder hablar de su dios sin utilizar la religión y su Biblia.
Saludos cordiales.
Wednesday, December 17, 2025
NECESITAR A DIOS
La necesidad de algún dios —ya sea Alá, Yahvé, Shiva, Dios, Zeus, Tláloc u otra figura trascendente— no debería ser motivo de incomodidad personal, ni mucho menos de burla o escarnio por parte de otros. Creer, sentir o apoyarse en un ser superior forma parte de una experiencia humana legítima y extendida a lo largo de la historia y de las culturas, y no constituye en sí misma un signo de debilidad, ignorancia o inferioridad.
Desde una perspectiva psicológica, la vivencia de lo divino puede cumplir una función reguladora fundamental: ofrecer consuelo, sentido, esperanza y contención emocional frente a las crisis inevitables de la vida, como la enfermedad, la pérdida, la incertidumbre o la muerte. En la mayoría de los individuos, esta experiencia contribuye a disminuir el estrés y la ansiedad, facilitando estados de calma y equilibrio emocional. Dichos estados pueden estar asociados a procesos neurobiológicos de autorregulación —como la activación de circuitos de recompensa y bienestar— que ayudan a mitigar el miedo y a restaurar la estabilidad psíquica.
Del mismo modo que algunas personas encuentran serenidad en la razón, la ciencia, el arte o la naturaleza, otras la encuentran en la relación íntima con un dios. Ninguna de estas vías es universal ni obligatoria: cada mente construye sus propios recursos para enfrentar la existencia azarosa a la que fue arrojado. Lo verdaderamente problemático no es la necesidad de un dios, sino la imposición de esa necesidad como norma, o su negación despectiva como si se tratara de un defecto humano.
Reconocer esta diversidad de respuestas ante la vida permite comprender que el tener un dios —como el no tenerlo— es una forma de adaptación psicológica y existencial, no una jerarquía moral. El respeto mutuo surge precisamente cuando se acepta que los caminos hacia el equilibrio emocional y el sentido vital no son únicos, y que cada persona transita el suyo conforme a su historia, su estructura psíquica y sus
recursos internos.
Saludos cordiales.
TEOGÉNESIS
ÓRGANO CREADOR DE DIOS
Tu amígdala puede secuestrar tu comportamiento en 90 milisegundos
La amígdala, centro emocional del cerebro, puede activarse tan rápido que toma decisiones antes de que la corteza prefrontal —encargada del pensamiento lógico— pueda intervenir.
Por eso la amígdala puede secuestrar el comportamiento y en ese brevísimo intervalo, cuando el temor y la ansiedad desbordan la capacidad reguladora de la razón, se convierten en terror, la mente se pone en "blanco" y se puede entrar en una situación alucinante, aun cuando el peligro o el problema no sea real.
Todos los seres humanos pueden enfrentarse a ese secuestro momentáneo, pero afortunadamente, la mente humana genera tanto la amenaza como su remedio. En el teodependiente, ese remedio adopta la forma de un dios protector; en el ateo, la confianza en la razón. Ambos responden al mismo Instinto de Supervivencia Cognitiva (ISC).
Este "secuestro emocional" explica porqué el dios del teodependiente no surge de una doctrina ni de una tradición, sino de una experiencia interna de desborde psíquico; solo después, la religión lo institucionaliza, lo nombra y le atribuye omnipotencia, omnisciencia y eternidad.
Saludos cordiales.
Sunday, October 26, 2025
LIBRO: Teoría de la Teodependencia
https://www.amazon.com.mx/dp/B0FXST4L3K/
Resumen del libro¿Por qué unos necesitan a Dios y otros no?
Teoría de la Teodependencia es una obra profunda y reveladora que explora el vínculo entre mente, fe y libertad interior. A través de una mirada científica, filosófica y humana, el autor explica cómo la curiosidad, la inteligencia y el valor determinan nuestra necesidad —o independencia— de lo divino.
Este es un libro para todos y, al mismo tiempo, para ninguno. Para todos, porque cada ser humano guarda una relación —de inclusión o de exclusión— con “algo” conocido como dios. Para ninguno, porque en realidad no habla de “ese” dios, sino de uno mismo: de la manera en que nos pensamos, nos justificamos y nos enfrentamos a nuestras propias creencias y conductas. Leerlo es entrar en un espejo incómodo que nos transporta, casi sin quererlo, hacia verdades que pueden resultar insoportables.
El autor ha dedicado más de veinticinco años al estudio del fenómeno de las divinidades y sus protagonistas —ateos, agnósticos y teodependientes— a través de la observación en redes sociales, el análisis de textos clásicos y contemporáneos, así como la revisión de literatura científica. De esa larga observación nace esta teoría original que explica, con sorprendente lucidez, el porqué de nuestra necesidad —o no necesidad— de un dios.
Este libro no pretende convencer y mucho menos cambiar al lector, sino solo desafiar: invita a mirar de frente la raíz de la fe, la duda y la integridad cognitiva, para descubrir en qué medida nuestra libertad interior depende, o no, de un dios que solo habita en la mente de quien lo necesita.
El ateo, agnóstico y teodependiente son categorías derivadas de la relación con dios como resultado de una estrategia de adaptación psicológica. Lo que se puede hacer es madurar más allá de esa relación.
El camino que se describe en la teoría de la teodependencia no es hacia la eliminación de los dioses —lo cual es imposible—, sino hacia la mayoría de edad psicológica. Es el paso de una relación infantil de dependencia a una relación adulta de elección consciente, para creer de una nueva manera.
El “camino” es el proceso largo y personal de desarrollar la fortaleza interna (CIVε) para poder escuchar y aceptar lo que somos, sin que nos destruya. Lo que se puede hacer es, justamente, trabajar en ese desarrollo.
Sunday, June 25, 2023
Thursday, March 23, 2023
DEFINICIÓN MODERNA DE ATEO.
Friday, February 11, 2022
¿QUÉ ES DIOS?
El siguiente video ¿QUÉ ES DIOS? no es apto para los teodependientes, quienes no lo entenderán y mucho menos aceptarán, sin embargo, considero que ateos y agnósticos si lo entenderán y aceptarán que el dios definido y descrito es el real y verdadero dios de todos los teodependientes en el planeta.
Wednesday, December 01, 2021
EL ORIGEN DE LOS DIOSES.
Por lo anterior, la relación de los objetos psíquicos especificos de VALOR-TEMOR producido por lo inevitable (la muerte, las enfermedades, etc.) y lo inexplicable (el universo, la vida, etc.) genera la siguiente tipología:
Cuando el VALOR supera el TEMOR crea la curiosidad del ATEO para investigar y saber.
Cuando el VALOR es igual al TEMOR crea la duda o indecisión del AGNÓSTICO.
Cuando el VALOR es menor o inferior al TEMOR crea los dioses en los TEODEPENDIENTES y su necesidad de guía y protección.
En conclusión, dios o cualquier dios no es un objeto físico como esperarían algunas personas, sino que es un objeto psíquico, el cual es percibido única y exclusivamente por los teodependientes debido a su bajo VALOR.
Saludos cordiales de un ATEO.
Saturday, October 16, 2021
Relación VALOR-TEMOR.
Por lo anterior, cuando el VALOR de una persona es MAYOR que su temor (V > t) entonces irremediablemente será ATEO y vivirá toda su vida sin dioses, sobreviviendo por sí mismo en esta tierra.
Cuando el valor de una persona es igual a su temor (v = t) entonces será AGNÓSTICO y vivirá su vida con la duda permanente de la posibilidad de tener algun dios.
Cuando el TEMOR de esa persona es mayor que su valor (T > v) entonces invariablemente será TEODEPENDIENTE y necesitará de al menos un dios que lo ayudará a sobrevivir en la soledad de este mundo difícil.
La grafica muestra que la Filiación Intelectual de Ateo o Agnóstico o Teodependiente, se trae desde la cuna, hasta la tumba.
Saludos de un ATEO.
Por lo anterior, cuando el VALOR de una persona es MAYOR que su temor (V > t) entonces irremediablemente será ATEO y vivirá toda su vida sin dioses, sobreviviendo por sí mismo en esta tierra.
Cuando el valor de una persona es igual a su temor (v = t) entonces será AGNÓSTICO y vivirá su vida con la duda permanente de la posibilidad de tener algun dios.
Cuando el TEMOR de esa persona es mayor que su valor (T > v) entonces invariablemente será TEODEPENDIENTE y necesitará de al menos un dios que lo ayudará a sobrevivir en la soledad de este mundo difícil.
La grafica muestra que la Filiación Intelectual de Ateo o Agnóstico o Teodependiente, se trae desde la cuna, hasta la tumba.
Saludos de un ATEO.
Tuesday, February 09, 2021
POSTULADOS DE LA TEODEPENDENCIA.
Una teodependencia se presenta cuando una persona CREE y NECESITA al menos un dios en su vida, siendo esa necesidad, fundamental para sobrevivir en este mundo.
Se entiende por dios a cualquier ser invisible y todopoderoso al que un teodependiente venera y rinde pleitesía.
Los postulados de la teodependencia son:
1.- Ningún teodependiente puede entender y aceptar que su teodependencia está determinada por su bajo Factor CIV (Curiosidad-Inteligencia-Valor)
2.- Ningún teodependiente puede entender y aceptar que su dios solo
EXISTE en su MENTE.
Tomando como base estos postulados las consecuencias son las siguientes:
1.- Los dioses EXISTEN y son REALES, pero solo en la mente de los teodependientes.
2.- Es imposible que un teodependiente se convierta en ateo.
3.- El teodependiente lo es desde la cuna hasta la tumba.
4.- La necesidad de dios para los teodependientes es tal que sin su dios les es imposible vivir.
5.- Es imposible destruir o derrumbar a dios alguno, pretender tal cosa no solo es ocioso, sino inhumano.
6.- El teodependiente es feliz y vive su vida en la ignorancia de su dios.
Saludos Ateos.
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