Friday, July 15, 2011

LOS TRANSFORMERS.

               Le llamo transformers a esas personas creyentes en algún dios y cuya mayoría practicaban alguna religión, pero por obra y gracia del espíritu santo, fueron envueltos por una asombrosa y radical transformación que los impulsó a considerarse pomposamente “ateos”.


              Esos transformers son las personas más despreciables, fanáticas y egoístas de este planeta.

               Son las personas más despreciables, porque el dios en el que creían, la religión que los abrigó y los familiares y amigos que les brindaron su apoyo incondicional, ahora no solo les vuelven la espalda, sino que arremeten contra ellos, no creyendo o negando la existencia del dios que antes veneraban y atentando contra la estabilidad emocional de familiares y amigos.

               Son las personas más fanáticas, porque al haberse transformado de creyente a supuesto ateo, su pensamiento se vuelve más rígido y dogmático, lanzando sus diatribas en forma obsesiva contra sus correligionarios e incluso sus familiares y amigos.

               Son las personas más egoístas, porque no quieren compartir su testimonio puntual sobre su increíble transformación y que permita identificar exactamente las causas de su asombroso cambio radical, lo cual sin duda alguna, ayudaría a que miles de millones de creyentes en el planeta y que fueron sus correligionarios, salgan del “error” en el que los transformers vivieron alegremente en el pasado.

               Uno de los casos más patéticos es el del transformer Dan Barker, quien a los 15 años de edad recibió el “llamado” de dios, a los 26 años fue ordenado como ministro de Cristo y después de 19 años de predicar la palabra de dios y vivir durante treinta y cinco años como un fervoroso creyente, resultó que milagrosamente era ateo y que trabajaba para la marca equivocada.

En su libro Losing faith in Faith. From Preacher to Atheist. (Perdiendo la FE en la FE. De Predicador a Ateo,) Barker solo habla de incongruencias como la de creer que el cristianismo tenía la verdad, pero ahora piensa que el ateismo es el que la tiene. De que como cristiano vivió en el error, pero ahora piensa que como ateo vive en el acierto. Que se convirtió de la Fe a la Razón, pero ahora tiene la Fe del ateo.

                Una contradicción muy común de los transformers es que cuando fueron creyentes creían en su dios sin evidencias, solo por FE y ahora que pomposamente se hacen llamar ateos, exigen evidencias de la existencia de dios para regresar a ser creyentes.
 

                Un ateo por su condición de ateo, es el primero en estar dispuesto a colocar en la mesa del escrutinio lógico y racional, su postura de ateo, sin embargo los transformers o personas que gustan de llamarse pomposamente “ateos” se niegan a describir su asombrosa transformación, tal vez por temor a encontrar que su descripción coincide con el extraordinario fenómeno de la revelación del dios de los creyentes, pero en sentido inverso, es decir el extraordinario fenómeno del ocultamiento de dios.

               Los transformers solo cambian exteriormente de forma, porque en el fondo son lo mismo y muestran el material agnóstico del que están hechos. En realidad la mayoría de los transformers son agnósticos, pero por alguna razón no les agrada ni aceptan ser agnósticos ¿Por qué será?
Saludos cordiales

3 comments:

Sergio del Valle said...

No veo por qué tu rencor. "Uno más a la causa". Y qué gran ejemplo este, de alguien que estando dentro de una institución religiosa se da cuenta un día de la verdad: Que Dios NO EXISTE, sino que solo es una invención de la mente humana que trata de explicarse lo que no entiende: Una abominación, pues, dado a que, friamente hablando, Dios no es más que nuestra simple y vulgar ignorancia. Dicho de otro modo, adoramos a nuestra ignorancia. Qué bueno que haya gente sensata e inteligente capaz de cambiar PARA MEJORAR y de quitarse la venda de los ojos que cada iglesia quiere poner a sus seguidores. Felicidades a todos ellos.

RAGC said...

1.- Eres despreciable, porque arremetes con violencia en contra de aquellos que no encajan a la perfección en tu "modelo de ser"; 2.- Eres un fanático, porque a pesar de que andas gritando al viento "que uno debe de cuestionarse a sí mismo antes que cuestionar a los demás" (reconociendo en ello la capacidad de un cambio de postura motivado por la razón) menosprecias los cambios que han sufrido otros como consecuencia de su raciocinio, pareciéndote válidas únicamente tus conclusiones, y subestimando a todos aquellos que han llegado a la misma conclusión que tú, pero en una etapa posterior en su vida (y cómo consecuencia, dejas sin validez eso de “cuestionarse a sí mismo antes que cuestionar a los demás”… ¿de qué sirve entonces cuestionarte? Si no van a ser válidas tus conclusiones por el simple hecho de que “antes pensabas distinto”); 3.- Eres egoísta, por todas las razones anteriores (te recomiendo buscar el significado de “egoísmo” en el diccionario de la Real Academia Española)

En conclusión: es excesivamente infantil tu postura. Y lo peor: Un “ateo” que menosprecia la capacidad del raciocino, la posibilidad de evolución y el derecho de todo ser humano a reivindicarse. Tienes el principal rasgo del fanático religioso: creerse único y superior a todos los demás.

“Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla…” T.J.

René Adolfo Girón Chew
reneadolfo@gmail.com

Juan Garcia said...

René Adolfo Girón escribió: "que uno debe de cuestionarse a sí mismo antes que cuestionar a los demás" (reconociendo en ello la capacidad de un cambio de postura motivado por la razón"
Usa tus capacidades de CURIOSIDAD, INTELIGENCIA y VALOR para cuestionarte honestamente a ti mismo y te darás cuenta que siempre fuiste o ateo o creyente o agnóstico sin POSIBILIDAD de cambiar de postura.
Si has cambiado de postura, entonces lo más probable es que seas agnóstico, el ateo y el creyente les es imposible cambiar de postura.
Saludos cordiales.