Saturday, September 29, 2012

LAS CONVICCIONES.

"Los que se dicen “hombres de convicciones” solo son unos miserables prisioneros…las convicciones solo son prisiones del pensamiento."  Federico Nietzsche

Una CREENCIA es la concepción de “algo” que no necesariamente tiene bases lógicas o empíricas, pero que el individuo que la posee la considera verdadera y no siente la necesidad de someterla a prueba. 

Cuando ese “algo” es una IDEA religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido y se le considera como una verdad indiscutible y por lo tanto una verdad absoluta, entonces la creencia se convierte en una CONVICCIÓN. A nadie se le puede forzar u obligar a aceptar una idea, es la persona misma la que decide adoptar o rechazar una creencia y son sus capacidades intelectuales las que le permiten convertirla en una convicción personal, aunque no sea uno mismo el que origine la idea.

Las convicciones son parte íntima de la identidad de una persona, la conforman y le dan sentido a su vida, al grado de que le produce una insoportable desesperación la simple posibilidad de poder estar equivocado y perder la propia identidad, por esa razón rechaza cualquier intento de explicación susceptible de contrariar su convicción personal.

Cuando una persona convierte su creencia en convicción, en ese momento llega al punto de no retorno y su pensamiento se vuelve dogmático y rígido, es decir que solo su convicción es única y verdadera (dogmatismo) y le es imposible abrir su mente a otras ideas (rigidez). En esa condición, esas personas quedarán encadenadas a sus creencias y convicciones personales y es prácticamente imposible que pueda hacer un cambio y mucho menos desecharlas aun cuando sean convicciones falsas.

“... es imposible que alguien abandone mediante el razonamiento una convicción a la que no ha llegado mediante el razonamiento" Karl Popper

Creencia + Pensamiento Dogmático y Rígido = CONVICCIÓN.
                                       Pensamiento Dogmático y Rígido = FE
                                                Creencia + FE = CONVICCIÓN.

Eso explica el porqué los creyentes, tanto los que creen como los que no creen en dioses, les es imposible desechar su convicción, ya sea la de aceptarlos o la de negarlos y utilizarán todo tipo de falacias e incluso la violencia mortal, a fin de mantener intacta su convicción, convicción a la que llegaron a partir de una creencia.

Tal es el caso de la muerte del embajador de USA Christopher Stevens  en Libia y tres de sus colaboradores, a manos de religiosos fundamentalistas musulmanes por la supuesta ofensa que hace la pésima película “La inocencia de los Musulmanes” a sus creencias religiosas. La historia es testigo de lo que las convicciones religiosas son capaces de hacer (Santa Inquisición, conquista de Mesoamérica, Las Cruzadas, etc.)  "Los hombres nunca hacen el mal tan completa y alegremente como cuando lo hacen por convicción religiosa." Blas Pascal

Friday, September 21, 2012

REIVINDICANDO A LOS ATEOS.


                    En las redes sociales de Internet navegan muchas personas que no creen en dios o niegan la existencia de dios y por esa razón se hacen llamar pomposamente ateos. En principio, la definición de negar la existencia de dios es producto de la manipulación o ignorancia de los diccionarios católicos, como la Real Academia del Español y el no creer en dios solo es la parte negativa de una creencia o llevar la contraria a los que sí creen.              

                     Algunas personas se hacen llamar ateos porque los decepcionó o decantó su dios cuando leyeron la biblia y se dieron cuenta que no tenia sentido o de que su dios era un genocida o ególatra. En realidad son CREYENTES DECEPCIONADOS.

                        Otras personas se hacen llamar ateos porque están resentidos con su dios, porque no les satisfizo alguna petición como por ejemplo una enfermedad o salvar la vida de un ser querido, concluyendo que dios no los ha oído, por lo tanto no existe y por eso se consideran ateos, cuando en realidad son CREYENTES RESENTIDOS.

                        Otras personas se hacen llamar ateos porque fueron expulsados de alguna religión, por haber cometido algún ilícito, como pederastia, sacerdotes que contraen mtrimonio, etc. En realidad son CREYENTES RENEGADOS.

                       Otras personas se hacen llamar ateos por ser gays o lesbianas, los cuales son discriminados por las religiones que los consideran como aberraciones de la naturaleza y dado que su necesidad de tranquilidad emocional no la encuentran en dichas religiones, entonces se hacen llamar ateos. En realidad son CREYENTES HOMOSEXUALES.

                      Otras personas se hacen llamar ateos como los adolescentes y jóvenes, que se rebelan contra la FE impuesta por sus padres y los castigan manifestándose en contra de sus enseñanzas. Solo son IMBERBES INCONFORMES.

                      Finalmente, otras personas que se hacen llamar ateos sin realmente serlos son los agnósticos, quienes no saben si dios existe o no y cuya timidez los hace negarse hasta de sí mismos y en lugar de llamarse agnósticos prefieren llamarse ateos sin realmente serlos. Solo son AGNOSTICOS.

                      Una conducta muy frecuente de estos FALSOS ATEOS y observable en Internet es que al encontrar mayor consuelo en la blasfemia que en la oración, se muestran agresivos y ofensivos contra las religiones y sus dioses, iglesias e incluso contra los adherentes, burlándose de sus creencias.

Un principio inamovible en el que se basan la mayoría de esas personas que ingenuamente se autollaman ateos, es el de afirmar categóricamente que son ateos y a partir de esa postura indeclinable, cualquier comentario o insinuación que atente contra su dogma de fe de que son ateos, la combatirán con uñas y dientes, pero desgraciadamente cayendo incesantemente en falacias lógicas, contradicciones y absurdos. 

                        Vaya entonces la reivindicación al comportamiento del ATEO, el cual dista mucho de lo que esas personas farsantes muestran y que se hacen llamar ateos, confundiendo a la mayoría de la gente que no logran identificar las diferencias enormes entre ambos.