Wednesday, August 22, 2007

TIPOLOGÍA DE LAS FILIACIONES INTELECTUALES.

Una filiación es la adhesión o pertenencia a una agrupación. Las agrupaciones son categorías en las cuales pueden clasificarse a todos los individuos de este planeta, de acuerdo con su relación con alguna divinidad o trascendente, es decir, las filiaciones intelectuales son una tipología operativa para identificar y clasificar a los seres humanos en función de una divinidad o trascendente.

Son intelectuales porque esta clasificación corresponde o es determinada por un conjunto de características intelectuales propias del ser humano, esto es del temperamento y/o carácter de una persona o de sus procesos mentales, tales como la memoria, la curiosidad, el temor, etc., de tal forma que cada ser humano tiene una posición definida en una y solo una de dichas filiaciones intelectuales.

Las Filiaciones Intelectuales básicas son tres: Ateos, Agnósticos y Creyentes.

Los creyentes son las personas que necesitan y/o creen en la existencia de algún trascendente o dios creador y mantenedor del universo o de algún ente con características sobrenaturales similares. Así por ejemplo los budistas creen en conceptos sobrenaturales como la reencarnación o trasmigración, el nirvana, etc. y los panteístas consideran la naturaleza como su deidad suprema, de esta manera a los budistas, hinduistas y otras agrupaciones similares y sus adherentes son considerados pertenecientes a la filiación de los creyentes.

Los ateos son las personas que no tiene dios o trascendente, porque no necesitan de dios o trascendente alguno para vivir sus vidas plenamente.

Los agnósticos son las personas que consideran que su propio conocimiento es tan limitado que no les permite conocer a dios o algún trascendente y por esa razón se abstienen de negar o afirmar su necesidad de la existencia de cualquier tipo de trascendente o dios.

Por lo anterior, podemos considerar que todos los seres humanos pueden ser clasificados dentro de estas tres categorías o filiaciones, las cuales se pueden representar como formando una línea continua en cuyos extremos se encuentran los ateos y los creyentes, ocupando los agnósticos la posición intermedia.

La gráfica "Tipología de las filiaciones intelectuales" tiene como base el esquema bidimensional inclusión-exclusión de la trascendencia de David M. Wulff (Psychlogy of Religion, Classical and Contemporary Views) y en dicha gráfica se puede observar una subdivisión de las tres filiaciones básicas de ateos, agnósticos y creyentes:
Los ateos se subdividen en Ateos Pragmáticos, los cuales excluyen firmemente de sus vidas cualquier trascendente o divinidad, es decir que ni siquiera necesitan algún dios o trascendente para vivir sus vidas plenamente y los Ateos Militantes son esas persona que generalmente en forma silenciosa logran cambios en la relación Estado-Iglesia, realizando demandas judiciales y colocando a las iglesias en el lugar que les corresponde dentro de la sociedad.

Los agnósticos se subdividen en Agnósticos Ateístas los cuales corresponderían a los que muestran una tendencia a considerar al trascendente o dios como inexistente y por el contrario los  Agnósticos Teístas son aquellas personas que tienden a considerar al trascendente o dios como existente en alguna forma (naturaleza, energía, macro, etc.). En general el agnóstico durante su vida, tiende a intercambiarse de ateísta a teísta y viceversa, pero sin dejar de ser agnóstico.

Los creyentes se subdividen en Creyentes No-Religiosos quienes necesitan y/o creen en alguna divinidad, trascendente o dios pero no profesan o practican religión alguna y los Creyentes Religiosos los cuales practican cotidianamente alguna religión y su liturgia correspondiente.

Esta línea continua bipolar ateo-creyente se puede seguir subdividiendo para alojar otras filiaciones tales como los panteístas, gnósticos, deístas, etc. de tal forma que toda filiación intelectual relacionada con la exclusión-inclusión de alguna divinidad, trascendente o ente similar quedaría representada en dicha línea bipolar continua.

Por lo antes expuesto, parto del principio de que necesariamente deben existir diferencias bastante significativas entre las características personales(Carácter, Temperamento, Procesos Mentales) de cada una de las filiaciones intelectuales, de tal forma que esas características hacen que cada ser humano se comporte en cada filiación de una manera única e inequívoca.
FIN.